viernes 3 de julio de 2009

La India


Es el segundo país más poblado del mundo (después de China), con 1150 millones de habitantes (estimado en 2008) y alrededor de 400 lenguas, de las cuales la Constitución india reconoce actualmente como oficiales 22, de los cuales los más hablados son el hindi, el urdu. La India limita al oeste con Pakistán; con Nepal, Bhután y China al noreste; y con Myanmar y Bangladesh al este. Próximas a sus costas en el Océano Índico se encuentran las islas de Ceilán o Sri Lanka y las Maldivas. La India es la democracia más poblada del mundo, formando una Unión de estados con un sistema federal. De acuerdo con la Constitución, la República de la India es un Estado socialista y secular.

lunes 8 de diciembre de 2008

Misioneros Olvidados: Samuel Marsden


El año 1794, Samuel Marsden fué nombrado por el gobierno inglés capellán de la prisión de Port Jackson, en nueva Gales del Sur. Fué entonces cuando llegó a conocer a varios maoris de Nueva Zelandia, en cuya evangelización empezó a tener un profundo interés. Nueva Zelandia, que es hoy el asiento de una colonia próspera y culta, era en aquel tiempo una isla casi desconocida.

Regalo de Navidad
Marsden tuvo coraje de desembarcar con dos de sus compañeros y se introdujo, armado solamente con el escudo de la fe, en uno de los campamentos donde pasó toda la noche entre esos salvajes, persuadiéndolos a que cesaran las hostilidades. Una vez efectuada la paz, otros bajaron también. Los naturales recibieron a los colonos y se alegraron al ver los bueyes, vacas y caballos que traían, animales desconocidos para ellos y de cuya utilidad pronto se dieron cuenta. Así se establecía la pequeña colonia, bajo los más favorables auspicios. Uno de los jefes congregó a su pueblo, y el día de la
Navidad se celebró el primer culto cristiano en Nueva Zelandia. Marsden predicó, tomando como texto las palabras del ángel a los pastores de Belén: “He aquí, os traigo nuevas de gran gozo, que serán para todo el pueblo”.

Varetto, Juan C.: Héroes Y Mártires De La Obra Misionera Desde Los Apóstoles Hasta Nuestros Días. Buenos Aires, Argentina : Junta de Publicaciones de la Convencion Evangelica Bautista, 1984, S. 182

La Navidad: SÍMBOLOS DE LA VERDAD



Todas las culturas tienen símbolos que apuntan hacia una mayor verdad. Los antropólogos y teólogos cristianos se refieren a estos símbolos como paradigmas de la verdad. Los misioneros cristianos deben prestar atención a estas señales que apuntan hacia el Evangelio. Dar regalos durante la fiesta de Navidad es una señal de que “De tal manera amó Dios al mundo que ha dado a su único Hijo”.
No es sorprendente que el Evangelio ejerza una influencia significativa en culturas o religiones expuestas a la fe bíblica. En tales culturas se pueden discernir símbolos del Evangelio por doquier, aún en la literatura propia de esa sociedad. Pero aún cuando la gente jamás haya tenido contacto con la iglesia o la fe bíblica, esos paradigmas de verdad se hallan presentes.
“Cerca de ti está la palabra, en tu boca y en tu corazón”, dice Pablo, el misionero (Romanos 10:8). Pablo se refiere a personas que aún no han escuchado el Evangelio. Observa que la verdad está cerca de ellos. El Espíritu Santo está trabajando en todas las culturas, preparando a la gente para que escuche y reciba el Evangelio.

Shenk, David: El Llamado De Dios a La Misión. Guatemala : Ediciones Semilla, 1998, S. 185

jueves 27 de noviembre de 2008

Misioneros Olvidados: Raimundo Lulio


La Edad Media no ha conocido un hombre más lleno de celo misionero que el español Raimundo Lulio. Nació en la isla de Mallorca el año 1236 y hasta la edad de 30 años vivió completamente entregado al mundo y al pecado. Aún después de casarse vivió en la más completa disolución.
Una vez convertido a la fe empezó a luchar contra las malas pasiones que habían dominado en su naturaleza, y resolvió consagrarse por completo a la obra del Salvador. Al oír hablar sobre San Francisco de Asís resolvió seguir el ejemplo de este santo, dedicándose a propagar la fe entre los sarracenos. Vendió todas sus propiedades, reservándose sólo lo que sería necesario para el sostén de su familia, e impulsado por el amor a las almas decidió dejar su hogar, no esperando volverlo a ver más. Después de viajar por muchas partes de Europa procurando crear interés en la obra misionera, volvió a embarcarse con destino a Africa el año 1314. En Bugia se puso a trabajar secretamente entre los amigos que había adquirido en sus viajes anteriores. Al ponerse a predicar públicamente, los sarracenos se levantaron contra él, y, después de maltratarlo de mil maneras, lo llevaron fuera de la ciudad, donde fué apedreado hasta la muerte, por orden del sultán, muriendo gloriosamente de la misma manera que Esteban, el protomártir del cristianismo.

Varetto, Juan C.: Héroes Y Mártires De La Obra Misionera Desde Los Apóstoles Hasta Nuestros Días. Buenos Aires, Argentina : Junta de Publicaciones de la Convencion Evangelica Bautista, 1984, S. 35

El arrojo de San Francisco de Asís


Cuando el ejército de los francos estaba sitiando la ciudad musulmana de Damieta, San Francisco de Asís se fué de Italia para predicar a los soldados. Impulsado por el valor que le caracterizaba pasó a las filas de los enemigos, sin pensar en el peligro que corría su vida y proclamó el nombre de Jesús ante los discípulos de Mahoma. Fué hecho prisionero y llevado ante Malek al Kamel, sultán de Egipto, a quien dijo que venía, no enviado por los hombres sino por Dios, para anunciar el camino de salvación. El sultán lo trató con mucha consideración y simpatía, y llegó hasta permitirle predicar ante él y su numeroso séquito, escuchándole con marcadas pruebas de simpatía. Lo remitió salvo al campamento de los francos, diciéndole: “Ruega a Dios por mí, para que me alumbre y me dé el poder de seguir fielmente la religión que sea más agradable a él”.
Además de sus trabajos personales, San Francisco pudo enviar a muchos de sus seguidores, no a predicar un evangelio completamente puro, lo sabemos, pero sí a anunciar el nombre de Jesús como el Salvador de los arrepentidos.

Varetto, Juan C.: Héroes Y Mártires De La Obra Misionera Desde Los Apóstoles Hasta Nuestros Días. Buenos Aires, Argentina : Junta de Publicaciones de la Convencion Evangelica Bautista, 1984, S. 32

Primeros Misioneros


Bernabé y Saulo, fueron los primeros misioneros que salieron de Antioquía. Se calcula que emprendieron este viaje el año 44 de nuestra era. Los Hechos de los Apóstoles, este escrito que ha sido tan justamente llamado “un libro divinamente inspirado sobre el asunto de misiones”, nos da cuenta detallada de los incidentes del viaje. De Antioquía fueron a la isla de Chipre, de la cual era natural Bernabé, y, después de haberla atravesado, pasaron al Asia Menor, donde visitaron las ciudades de Pérgamo, Antioquía de Piscidia, Iconio, Listra y Derbe. De regreso, visitaron algunos de los lugares donde habían predicado, confirmando el ánimo de los que habían creído, y estableciendo ancianos en las iglesias. Volvieron a Antioquía, “donde habían sido encomendados a la gracia de Dios para la obra que habían acabado, y habiendo llegado, y reunido la iglesia, relataron cuán grandes cosas había Dios hecho con ellos, y cómo había abierto a los gentiles la puerta de la fe”. (Hechos 14:26, 27).

Varetto, Juan C.: Héroes Y Mártires De La Obra Misionera Desde Los Apóstoles Hasta Nuestros Días. Buenos Aires, Argentina : Junta de Publicaciones de la Convencion Evangelica Bautista, 1984, S. 20

El extraordinario crecimiento misionero del Tercer Mundo


EL movimiento misionero en América latina, Africa, Asia y Oceanía continúa su crecimiento fenomenal. El movimiento misionero del Tercer Mundo incluye exactamente una mayoría de los pueblos del mundo y de la masa terrestre. Los países de América latina, Africa, Asia y Oceanía comprenden aproximadamente dos tercios del territorio del mundo habitado y aún un porcentaje mayor de la población mundial. El mundo de los “Dos Tercios” parece ser la expresión más apropiada. El rápido aumento de la iglesia y la actividad misionera en el Tercer Mundo anuncia un cambio futuro en ambas, en una escala mundial.  Este rápido crecimiento demanda una seria apreciación por parte de la iglesia y de los líderes misioneros de todo el mundo hacia las necesidades y potenciales de la cooperación internacional. Esto es particularmente cierto cuando se trata de proveer de una adecuada capacitación. Organizar redes internacionales y asociaciones orientadas hacia un objetivo común son algo más que simples palabras futuristas. 


Taylor, Guillermo D.: Capacitación Misionera Transcultural. Miami, Florida EE.UU. : Editorial Unilit, 1994, S. 62